Te voy a ser sincero, llevo años persiguiendo cupcakes por Barcelona y al final el que me ha hecho cambiar la idea que tenía del formato fue uno de Sil's Cakes, en Torrent de l'Olla. El frosting no se te queda pegado al paladar y eso ya es media batalla ganada. Sil's viene de la escuela americana de verdad, no del cupcake bonito de Instagram. Tienen unos de chocolate con sal que para mí marcan la diferencia. Si quieres algo más británico te diría Lolita Bakery, los de coco con dulce de leche son buenísimos aunque hay días que el bizcocho se les seca un pelín. Y luego está Cupcake's Coffee, en Rosselló, que funciona bien con un café al lado, esos los hacen ellos cada mañana. Yo de Demasié me iría a por el cinnamon roll antes que al cupcake, pero gustos.