Pues mira, voy a tirar del Mediterráneo porque para mí en el Born hay un sitio que está por encima de los demás cuando hablamos de mar bien tratado, y es Estimar. La gamba de Palamós es de las que te recuerdan por qué un crustáceo puede tener tanto matiz. El atún de almadraba lo trabajan con respeto, sin tocarlo de más, y los calamares y las navajas llegan con un punto de cocción que te das cuenta de que el producto manda y la cocina no se inventa nada.

El precio es alto, no lo voy a esconder, una comida completa se va a 90 euros por persona sin demasiado esfuerzo, pero yo lo entiendo. Cuando pagas en este tipo de sitios pagas la lonja del día, el criterio para elegir y la mano para no estropearlo. Para mí compensa cada vez que voy.

Lo que sí, reservad con margen porque las mesas vuelan. He intentado caer dos veces en domingo sin reserva y me he comido la calle.