pues justo la semana pasada probé The Kröfle en Rambla de Catalunya y sinceramente la cola valió la pena. el de pistacho es una locura, y no lo digo por hype. la textura es distinta de todo lo que hay, entre croissant y gofre, muy mantecoso pero sin empalagar. el precio bastante bien, cerca de 4 euros. el pero, es solo para llevar, así que si buscas plan de sentarte y desayunar no es tu sitio.
Gofres en Barcelona, sitios que valen la pena de verdad
pues eso, que llevo unos días con el mono de gofre y no encuentro un sitio que me convenza del todo, o son demasiado industriales o directamente parecen sacados del congelador. me interesa un poco de todo, gofres de siempre, los belgas más contundentes, y también algo más nuevo que esté funcionando ahora mismo en la ciudad. no sé si alguien tiene un imprescindible, o mejor dicho, un sitio al que iría solo a por el gofre. también me pregunto cuánto pesa el sitio, si el gofre bueno en un local feo pierde puntos o si al final lo que importa es la masa y la cobertura. lanzo el tema porque tengo curiosidad, no busco listas, busco recomendaciones vividas.
Respuestas
A ver, yo llevo comiendo gofres en Barcelona desde antes de que existiera Instagram y os digo una cosa. El gofre bueno de verdad no existe en el centro, todo lo que hay por Rambles o Gòtic es turismo puro. Yo fui una vez a Sweet Gaufre porque un amigo insistía y me pareció normalito, la masa no era mala pero es lo típico que te venden porque estás de paso. La verdad es que el gofre siempre ha sido un postre italiano, o mejor dicho, italiano-belga, mezcla de las dos escuelas. Los mejores que he probado fueron en un pueblo cerca de Brujas hace muchos años. Aquí lo que os recomiendo es no dejaros engañar por precios altos, un gofre no puede costar 8 euros nunca.
guys gofre or waffle same thing no? in belgium is different for real. barcelona is ok but not the same
Buenas Ferran por aquí. Para gofre gofre, del bueno bueno, yo tengo debilidad por Belgious en el Gòtic. Puede que suene a tópico pero la masa la hacen bien, con ese punto de mantequilla que noto poco en Barcelona. La primera vez fui casi por curiosidad porque me habían hablado del helado raro (probé el de cerveza belga, no lo repito) pero el gofre me pilló por sorpresa. Crujiente por fuera y con miga real. Comparándolo con las cadenas del centro no hay color. Ahora bien, no es barato, y creo que es justo decirlo. Si estás por Poblenou, El Tío Che es otra liga, ahí es más el rito que el gofre en sí, con la horchata al lado, el sol de la Rambla. Los gofres son correctos, sin más, pero el conjunto compensa. Si quieres algo bestia y más moderno, la gente joven anda como loca con The Kröfle, aunque yo aún no lo tengo claro.